El proyecto de interiorismo parte de la misma idea que define la propuesta gastronómica del restaurante: una carta basada en producto de calidad y una fuerte presencia del vino. El espacio busca reflejar esta identidad de forma clara a través de los materiales, los colores y la organización del servicio.
La paleta cromática se inspira directamente en el mundo del vino. Predominan los tonos granate, que recuerdan al vino tinto, combinados con marrones chocolate que aportan calidez al espacio. El techo se reviste con corcho, un material vinculado al vino que además mejora la acústica y aporta textura al ambiente.
Uno de los elementos clave del proyecto es la eliminación de la barra tradicional que suele separar a los camareros de los clientes. En su lugar se propone una gran mesa central de travertino iraní que funciona como punto principal del espacio.
El proyecto de interiorismo parte de la misma idea que define la propuesta gastronómica del restaurante: una carta basada en producto de calidad y una fuerte presencia del vino. El espacio busca reflejar esta identidad de forma clara a través de los materiales, los colores y la organización del servicio.
La paleta cromática se inspira directamente en el mundo del vino. Predominan los tonos granate, que recuerdan al vino tinto, combinados con marrones chocolate que aportan calidez al espacio. El techo se reviste con corcho, un material vinculado al vino que además mejora la acústica y aporta textura al ambiente.
Uno de los elementos clave del proyecto es la eliminación de la barra tradicional que suele separar a los camareros de los clientes. En su lugar se propone una gran mesa central de travertino iraní que funciona como punto principal del espacio.